julio 23, 2024 12:34 am
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CRÓNICAS DE UN REPORTERO POLICÍACO

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EL CRIMEN DE GERTRUDIS

Por: René Martínez

A principios de la década de los años ochenta, se registró el crimen de una mujer que estremeció a la comunidad regiomontana y por lo brutal del acto, las autoridades investigadoras de aquel entonces, no revelaron todos los datos, pero fueron difundidos los resultados de las labores de investigación de las autoridades.

Ocurrió en una casa ubicada en las calles del centro de ciudad Guadalupe, a pocas cuadras de distancia de donde se ubica el edificio de la presidencia municipal.

Gertrudis, cuyo nombre completo no escribiré aquí, era una tranquila ama de hogar, joven, con dos hijos de pocos años de edad y su esposo quienes vivían en una modesta casa igual a las ubicadas en el sector.

Ciudad Guadalupe ya era considerada el dormitorio de Monterrey pues los jefes de familia acostumbraban ir a la ciudad de Monterrey a trabajar y sólo regresaban a sus domicilios por las noches para dormir en compañía de sus familiares, y era una ciudad en la que se había pocos delitos y mucho menos as3sinatos, por lo que era considerada una ciudad tranquila y de trabajadores.

Los hechos ocurrieron en horas de la mañana, según las investigaciones de la policía entonces nombrada Judicial ahora Ministerial, luego que el crimen fue denunciado por los vecinos que se dieron cuenta de lo ocurrido por casualidad.

Cómo se acostumbraba por los vecinos en aquellos años, todos cerraban sus puertas pues a pesar de que todos se conocían, por costumbre dejaban sus puertas frontales cerradas, aunque no les pusieran llave, y existía confianza entre todos pues se conocían todos los habitantes desde hacía décadas.

El caso es que esa mañana el hombre de la casa salió muy temprano al trabajo y todos los vecinos lo vieron salir y dirigirse a buscar el transporte urbano.

Su esposa Gertrudis. se quedó en la casa pues tenía dos pequeños que cuidar que aún no estaban en edad escolar y le hacían compañía, mientras su esposo regresaba del trabajo.

Las investigaciones revelaron que alrededor de las once de la mañana los vecinos se dieron cuenta que la puerta frontal de la casa se encontraba abierta, lo cual les llamó la atención pues la familia siempre la mantenía cerrada para evitar que los pequeños salieran a la calle.

Luego de observar por largo rato la puerta abierta y la casa en silencio, una de las vecinas quien no se atrevió a entrar fue a tocar la puerta y llamar a la mujer, pero sin obtener ninguna respuesta.

Ante esto luego de un rato de seguir llamando a la mujer por su nombre decidió entrar, a la casa y contempló un cuadro de horror cual si fuera salido de una película violenta.

Sobre la cama principal estaba el cadáver de la mujer, vestida con poca ropa y destrozada, su abdomen fue abierto con un arma de mucho filo y con su sangre escribieron insultos y groserías en las paredes, la mujer se encontraba ya sin vida, fue muerta a puñaladas y su cuerpo destrozado.

Su cuerpo sin vida yacía en la cama y junto a su recamara, en otro cuarto sus dos niños permanecían dormidos.

Este fue el cuadro que encontraron las autoridades y dentro de las investigaciones se detuvo para interrogar a su esposo que fue liberado días después cuando se comprobó que a la hora en que fue cometido el crimen, el hombre se encontraba realizando su trabajo en el interior de la empresa donde laboraba.

La hipótesis más fuerte de la policía, es que el crimen había sido cometido por uno o varios viciosos que sorprendieron a la mujer la victimaron y se dieron a la fuga sin que nadie los viera.

Los compañeros de trabajo del esposo de la mujer verificaron los hechos y la tarjeta de entrada y salida pudo comprobar que había cumplido en orden su trabajo.

Nadie fue detenido en relación al horrendo crimen… Las investigaciones e interrogatorios de la policía entre los vecinos buscando testigos no rindieron resultado alguno.

El crimen de Gertrudis, desde entonces ha quedado impune… Y pronto se cumplirán cincuenta años de que fue cometido y poco a poco fue quedando en el olvido para todos…

Ya nadie investiga esos casos y los autores del homicidio de la mujer siguen sin identificar y libres hasta el momento y poco a poco ha ido quedando en el olvido.

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