Por: El Visor
SAMUEL EL DESESPERADO
Dolido porque ha sido derrotado en todas las arenas en las que ha pretendido pelear, Samuel García Sepúlveda no quiere entender el claro llamado que le hizo la ciudadanía el 2 de junio pasado en las urnas.
Inmerso en una narrativa que él solo se ha creado, pretende llevar hasta lo que él cree la invalidación del proceso electoral en el cual su esposa, la influencer Mariana Rodríguez, perdió por más de 60 mil votos frente al priista Adrián de la Garza, pero basado en pruebas que como es su costumbre, inventa con su área jurídica.
Pero los magistrados electorales no son tontos, y quizás pueda “convencer” a los del Tribunal Estatal Electoral, pero en la sala regional del Tribunal Federal y más aún en la Sala Superior del Trife, conocen bien sus artimañas y sobre todo, saben desechar con base a la ley los argumentos falsos que integran un expediente de nulidad.
Pero de entrada, solo se puede exigir la nulidad de una elección cuando la diferencia de votos sea menor a un 5 por ciento de diferencia entre el primero y segundo lugar, y en el caso de la alcaldía de Monterrey, la diferencia es de casi 11 puntos porcentuales de la votación emitida.
Más claro que el agua suministrada por el Gobierno, no hay más.
MARIANA Y SAMUEL SE QUEDAN SOLOS
NI el flamante senador electo Dante Delgado Ranauro, ni el ex candidato presidencial Jorge Álvarez Máynez, se han pronunciado a favor de la demanda de nulidad que su “niña consentida” como llamaban a la ex aspirante emecista a la alcaldía regiomontana.
Es solo dos sopas: o no les interesa la cruzada por la democracia que emprendió solita Mariana Rodríguez, para limpiar lo que ella dice fue un fraude electoral, o simplemente saben que no prosperara ninguna acción legal porque esta o infundada o falseada de antemano.
Y es que ni siquiera los líderes de Movimiento Ciudadano de Nuevo León, ni los diputados electos ni nadie respalda la petición de nulidad de que Rodríguez, o más bien, el gobernador Samuel García, promovieron ante el Tribunal Estatal Electoral.
Este abandono político es sencillamente el pintar la raya desde las altas esferas emecistas hacia el fosfo fosfo mandatario y su cónyuge, para al final dejar que se hundan solos en el lodazal político que siguen creando.
Por cierto, Mariana ya aviso que dará 22 conferencias de prensa en las que no aceptará preguntas de periodistas, para denunciar las ilegalidades del PRIAN en la elección. O sea, monólogos en los que ella y su esposo hablan con el espejo para creerse narrarse y creerse sus propias mentiras.











