Por: El Visor
PAN Y PRI, CON LO MISMO
Pese al fracaso electoral que enfrentaron este 2024 y que han sufrido desde hace seis, los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional o, más bien los grupos que los dirigen, siguen empeñados en mantenerse aferrados al poder sin admitir sus errores y pifias.
Tanto Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas como Marko Cortés lograron el agandallar las asambleas nacionales en las que los priistas y panistas aliados, y en ausencia de sus opositores, los ratificarán en el cargo por otros tres años.
El dirigente del tricolor quiso culpar a los dirigentes y ex gobernadores que por años mantuvieron su influencia en el PRI bajo la sombra de Carlos Salinas de Gortari y su política de neoliberalismo impuesta desde 1982 en México, y que los llevó al partido a perderlo casi todo y llegar a la inminente extinción.
Sin embargo, Moreno es producto de ese pragmatismo político que le permitió ser gobernador, senador y diputado federal y, ejercer un liderazgo caciquil dispuesto a componendas y arreglos en lo oscuro y a veces, a plena luz del día, con tal de ganar él y solo él.
El PRI aprobó cambiar sus estatutos este domingo, en una reunión de la militancia a puerta cerrada, evento diseñado para que su presidente, Alejandro Alito Moreno, pueda perpetuarse en la presidencia del partido.
Personaje controvertido, criticado por buena parte de los cuadros históricos de la formación, el último, Manlio Fabio Beltrones, Moreno celebró las enmiendas aprobadas, que le permitirán reelegirse como dirigente nacional del tricolor hasta 2032.
Los pocos pesos pesados que le quedan al tricolor, caso del mismo Beltrones, de Beatriz Paredes o de Dulce María Sauri, habían rechazado el camino de Alito. En una carta firmada divulgada esta semana, decenas de militantes exigían la separación del cargo de Moreno, dada la crisis interna del partido.
En su discurso, el dirigente dedicó una burla a los críticos. “Ahí afuera estos que se dicen que participaban en el PRI, una bola de cínicos, de lacayos, al servicio del Gobierno y sus intereses, que quieren romper la unidad a cambio de inmunidad. Pero les digo, ellos fueron el peor lastre para nuestro partido”.
Alito allana así su camino para controlar el partido por un periodo de tiempo extraordinario. La ironía es que, al ritmo al que ha perdido poder bajo su mandato, el PRI podría llegar al 2032 como un espectro.
Después de las elecciones del 2 de junio, el tricolor apenas mantiene el Gobierno de dos estados, Durango y Coahuila. En el Congreso, su representación mengua a cada elección, al punto de ser casi marginal. La desbandada de militantes en los últimos años ha sido constante. El mismo Alito ha expulsado a algunos, como Alfredo Del Mazo, por “traidor”.
Y PANISTAS LE ECHAN LA CULPA A SUS ANTECESORES
Cínicos, los actuales dirigentes del PAN ven la paja en el ojo ajeno, y no viga en el propio. Es decir, culpan a otros de sus fracasos y afirman que su forma de hacer política es la correcta.
Solo ver que Marko Córtes, presidente de Acción Nacional culpa a sus detractores, los ex presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón Hinojosa de haber iniciado la debacle electoral en sus presidenciales, terminó por hundir al panismo ante los electores.
El ahora legislador federal electo, quien llegará a la Cámara de Diputados vía la representación por circunscripción y sin sudar ni hacer campaña en la calle, no acepta que la forma en que dirigió al albiazul, la designación de candidatas y candidatos sin carisma ni apoyo ciudadano, y peor aún, su concubinato o amasiato, su alianza perversa con el PRI y PRD, fueron las causas verdaderas y reales de su derrota.
Según el descargo, Cortés se escudó en el Consejo Nacional que analizó los resultados electorales federales, el cual aclaró que la reducción de votos del partido comenzó a partir de 2003, cuando Vicente Fox Quesada era mandatario del país y que la mayor pérdida de sufragios que han tenido como partido fue de 2006 a 2012, en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, momento en que dejaron de tener la Presidencia de la República.
“Por supuesto que reconocemos que en 2024 no obtuvimos los resultados por los que trabajamos los panistas, pero que finalmente logramos resistir a la peor regresión autoritaria y populista de nuestro país, alcanzando una votación muy parecida a la obtenida en 2018”, resaltó en un boletín.
El Gatopardismo a la Mexicana: todo cambia para permanecer igual.











