Desilusión
Por: Stibaliz RuizUrquijo
6 de febrero del 2023
Hace días fui a una librería, estaba en la fila del pago y atrás de mi estaba una muchacha no mayor de 20 años, quejándose amargamente por teléfono de lo mal que el amor la ha tratado en toooooda su vida… hizo que entrara en catarsis.
La escuchaba y entre más la escuchaba me decía a mí misma, “¡Stibaliz! ¡Te has quedado corta a un lado de ella! Lo que escuche, por casualidad no por metiche, fue que se le había acabado la ilusión en su vida porque su novio de un año de duración la había cortado por medio de WhatsApp (tema hablado la semana pasada) y ella se había ya quedado sin ilusiones, sin ganas de seguir, que ya no quería saber nada del amor, oh my God, me alerto y me hizo tener muchas ganas de abrazarla y decirle que todo estaba bien, que la vida sigue, que le faltan un montón de años por vivir y seguramente un costal lleno de desilusiones; amorosas, laborales, familiares, de amistad, ¡le falta un mundo por vivir!
Comencé a hacer memoria de mis desilusiones amorosas, ¿fracasé? Sí, claro, varias veces en mi juventud, en mi adultez, tengo un divorcio, que no me hizo sentir fracasada, sino tranquila, cuando las cosas no dan para más, lo más sincero es reconocerlo y tomar decisiones. Pero eso fue a mis casi 40.
Lo que me llama la atención de esta niñita es que ¿alguien la escucha en su casa? ¿alguien la abraza y le dice que eso también pasará? ¿nadie se da cuenta que está sufriendo? La vida a los 20 años es maravillosa ¡si pudiera regresarme a esa edad! Comienzas a tener trabajos más seguros, con más responsabilidad, estudias una maestría, haces tu viaje soñado, te haces voluntaria, están los amigos, te independizas de casa, vienen más amores, ilusiones, compromisos, etc. Pero no podemos dejar que a nuestros chavos de 20 años los hagan sentir perdidos porque se han quedado sin novio/novia.
Creo que nuestra labor es hacerlos sentir seguros, darles toda la seguridad del mundo (no para hacerlos soberbios) sino para que se sientan capaces de hacer las cosas, que un amor a los 20 años no los haga perder esperanza, decirles que la vida sigue, que vendrán muchos sinsabores, pero que esos mismos sinsabores en algún momento tendrán sentido.
Yo no tengo de nada que quejarme, ante la confianza que me brindaron mis Papás, de niña hasta casi creo que hoy, porque es fecha que cuaaaaaaaalquier cosa que traiga en la cabeza y no le pueda dar sentido, le llamo a mi Papá, o a mi Mamá, a mi hermano!!! Pero creo que es porque nunca nos hicieron saber que no podemos contar con ellos, o que hay temas tabú, siempre nos hicieron sentir confiados. Y a pesar de toda esta confianza con mis Papás, con mi familia, no he estado exenta a nada; desilusiones de todo tipo, penas, fracasos, sin sabores, a veces diciendo ¿otra vez? ¿yo otra vez?
Todo es pasajero, pero tenemos que dar confianza, apoyo, como Mamá, como Tía, como amiga, como hermana, como el papel que nos toque, tenemos que escucharlos, hacerlos sentir seguros, hacerlos saber que pasarán mil cosas y que seguramente viene lo más pesado de la vida, pero que no están solos.
ruiz.urquijoopinion@gmail.com












