Por: El Visor
¡EN SUS MARCAS…! ¡LISTOS…! ¡FUERA…! ARRACA EL JUEGO RUMBO A LA SUCESIÓN DEL 2027
Con la toma de protestas de los nuevos –y viejos alcaldes-, del área metropolitana de Monterrey empieza la cuenta regresiva para la contienda por la gubernatura de Nuevo León dentro de tres años.
Aunque pareciera muy anticipado hablar de esto, realmente los actores políticos saben que son apenas dos años de función pública para demostrar que tienen la capacidad para suceder a Samuel García en el cargo, y aprovecharán cada segundo para hacerse notar.
Apunten pues como precandidatos a Adrián de la Garza Santos por el PRI y, aunque su dirigencia nacional no lo quiera, por el PAN.
Por Movimiento Ciudadano, anote a Héctor García García alcalde Guadalupe, y por el Movimiento de Regeneración Nacional, a Andrés Mijes Lovera, quien logró la reelección en la presidencia de General Escobedo y al senador Waldo Fernández.
Por el Partido del Trabajo, ya esta anotadísima Clara Luz Flores Carrales, diputada federal y ex alcaldesa escobedense, mientras que por el Partido Vida, el cual logró conservar su registro y es en la practica la quinta fuerza electoral, Patricio “El Pato” Zambrano, será sin duda su mejor apuesta.
Desdibujado Acción Nacional, en solitario carece de una potencial candidatura, por lo que seguirá haciendo mancuerna con el tricolor e impulsará al alcalde regiomontano para que pueda contender por segunda ocasión por la gubernatura, tras su derrota en el 2021 frente a Samuel García y MC.
Y pues los emecistas aun cuentan con Mariana Rodríguez como su carta más fuerte, pero tras la derrota en las urnas y en los tribunales, será muy difícil que el respaldo electoral de mas de 400 mil votantes en Monterrey, pueda ser acrecentado tras los serios, graves problemas y sobre todo acusaciones que envuelven a su esposo el gobernador.
Así que pues cierren las puertas, y hagan sus apuestas señores y señoras, que la pelea por la gubernatura arrancó ya.
MAL ASESORADO, SAMUEL GARCIA PERDIÓ LA OPORTUNIDAD DE DEMOSTRAR SU PODERÍO POLÍTICO
Ser el gobernador de un estado como Nuevo León no es cualquier cosa. Se tiene poder legal y político, se cuenta con presupuesto económico y con una red de influencias y compromisos que, sabiendo aprovecharse, pueden destruir vidas y carreras políticas, o encumbrar y fortalecer a amigos y correligionarios.
Todo esto y más debería entenderlo Samuel García Sepulveda, próximo a iniciar su cuarto año de gobierno, pero al parecer lo desconoce. O peor aún, lo ignora o no entiende, que es casi lo mismo.
Y es que con su rabieta porque perdió él, y no solo MC y su esposa Mariana Rodríguez la alcaldía de Monterrey ante su más acérrimo rival, Adrián de la Garza, de no acudir a la toma de protesta del priista mostró su pequeñez e inmadurez política.
Aunque hay quienes consideran que con su viaje a la ciudad de Laredo, Texas, para una reunión con autoridades de esa ciudad fue una cortesía, para que De la Garza se luciera a lo grande en su fiesta, y mandarle como representante personal a Javier Navarro, secretario general de Gobierno serviría para tender puentes de comunicación, falló en su cálculo.
García Sepúlveda bien pudo, si hubiera asistido a la toma de protesta, mostrarse como un buen perder político, pero con la madurez suficiente para iniciar el dialogo con sus oponentes, a la vez de aprovechar el escenario para reiterar que quien es el gobernador es El y no otro, y que aun y derrotado, sigue teniendo el poder de decidir a favor o en contra cualquier asunto que implique la intervención del Estado.
Pero como dicen en el argot beisbolero, el emecista dejó pasar la bola y no bateó de jonrón, una oportunidad que quizá ya no tenge en el futuro y bien pueda ser usada en su contra.
LAS CORCHOLATAS ESTILO CLAUDIA SHEINBAUM
México inicia este martes 1 de octubre una etapa en su vida política y social, con la toma de protesta de la primera mujer presidenta de la república, Claudia Sheinbaum Pardo.
De entrada, la administración del gobierno federal esta condicionada a un bien engrasado y estructurado andamiaje que dejó su antecesor Andrés Manuel López Obrador, es deseable que más tarde que temprano la mandataria empiece a mostrar su independencia y desmarcarse del tabasqueño.
Todo por el bien de ella y de México. Si a la Claudia le va bien, a los mexicanos también.
Y como sucedió con el Peje presidente, desde el primer minuto en que nombró a los integrantes de su gabinete de gobierno, con quien empezará a dirigir los destinos del país, el juego de la sucesión en la Silla Presidencial para el 2030, empezara de inmediato.
O como dijo el propio López Obrador, dejó en libertad a sus “Corcholatas” para que dentro del círculo presidencial, empezarán a promoverse para el proceso de este 2024, la presidenta Claudia tendrá también a las suyas quienes buscarán de todas todas la candidatura presidencial de Morena dentro de seis años, claro esa, si es que permanecen en el cargo.
Apúntele a Corcholatas y haga sus apuestas por la de su preferencia:
Secretaria del Bienestar: Ariadna Montiel; Secretaría de Gobernación: Rosa Icela Rodríguez; Secretario de Economía: Marcelo Ebrard; Secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, y Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y el Jefe de la Oficina de la Presidencia: Lázaro Cárdenas Batel.
Además del diputado federal zacatecano Ricardo Monreal Ávila y al senador tabasqueño Adán Augusto López Hernández.
En seis años tenemos una cita para ver cuál de ellas o ellos fue el ungido como aspirante presidencial.












