julio 23, 2024 12:30 am
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VISIÓN EDITORIAL

Ropa y tenis

Por René Martínez

La mayoría de los jóvenes de la clase media y alta fueron educados en la manera de vestir más tradicional.

La vestimenta completa desde la ropa interior hasta cualquier prenda de vestir era adquirida en las tiendas del ramo que había en todo el centro de la ciudad.

Las madres se esforzaban que sus hijos al salir a la calle o a la escuela portaran ropa decente sin remiendos ni parches y el guardarropa de los niños y los jóvenes era renovado periódicamente más con el hecho de su crecimiento para que no fueran mal vistos por los vecinos o los compañeros de escuela.

Y esto ocurrió por décadas.

Usar ropa con remiendos o roturas no era bien visto por los sectores de la sociedad y esta costumbre se prolongó mucho tiempo,

Igual ocurría con el corte de pelo tanto en los niños como en los jóvenes…. para los varones era obligada la visita a la peluquería al menos cada quince días.

Los militares pusieron de moda el corte en aquellos años denominado “Flat top”, mientras que el artista Rodolfo Valentino popularizó el uso de brillantina para fijar el pelo de los varones mientras que las damas tenían forzosamente que acudir al salón de belleza femenino para que les realizaron el corte adecuado de su pelo de acuerdo a la forma de su rostro.

Fue a final de la década de los años sesenta cuando todo esto cambió con la aparición de un fenómeno social que llegó a llamarse “hippismo”, y que destacaba por el desprecio a todas esas normas de la sociedad establecida, y los primeros en poner el ejemplo del corte de pelo fue el grupo inglés llamado “The beatles” que aparecían en público con el pelo largo hasta entonces destinado únicamente a las mujeres.

Se habían roto las reglas de urbanidad del vestir que ya tenían décadas.

No más vaselina o brillantina en el pelo de los varones ni cortes obligados de pelo, y para las damas el estilo libre sin ir al salón de belleza obligadamente.

En los años setentas este rompimiento con las antiguas modas tomó furor.

Los greñudos que en los primeros años se identificaban por su gusto con el rock y el pelo largo como señal de rebeldía pasó a invadir todos los sectores de la sociedad primero entre jóvenes y luego entre adultos.

Cualquiera traía el pelo largo.

Las mujeres ya no se vieron obligadas tampoco a realizarse los famosos “peinados altos” que se usaban para las fiestas y reuniones importantes en los años sesenta ni a las faldas hasta las rodillas que fueron sustituidas por las minifaldas y el uso del pantalón.

Ahora la moda era la libertad al vestir…. y nadie veía mal a un hombre con el pelo largo o a una mujer que vestía pantalones, prenda que mucho tiempo fue reservada para los hombres.

Se habían roto las reglas para escándalo de los sectores más conservadores de la sociedad.

Las damas y niñas principiaron a usar tenis y pantaloncillos cortos también como indicio de su libertad.

Lo que no se sabía entonces es que estas reglas se habían roto para siempre y nunca más volverían…. hay modas tanto para los cortes de cabello y la ropa… Modas que duran algún tiempo y luego desaparecen, más entre las generaciones nuevas.

Pero el concepto que priva hasta el momento es el de la libertad de vestir en todos los sectores de la población mientras no se llegue a la inmoralidad y parece ser que así prevalecerá muchos años y que esas reglas de vestir… fueron abolidas definitivamente con por toda la sociedad y dejó de juzgarse a alguien por su forma de vestir.

No más prejuicios por la ropa… la sociedad había cambiado.