mayo 18, 2024 1:16 am
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GENERACIÓN PERDIDA: PARTE II

“Y elegí la queja que denuncia, la que se grita, y no la que se murmura y no cambia nada” – Rudyard Kipling

Muchos ciudadanos en Nuevo León se encuentran inquietos pensando en quién será el próximo Gobernador o Gobernadora del estado, qué grado de capacidad, eficacia y decencia nos ofrecerá y sobre todo, el nivel de autonomía que tendrá para impedir que “su grupo político” y “los aportadores a la campaña” le impongan a su equipo de colaboradores, su programa de trabajo.

 

Hay que decirlo con todas sus letras: esto no tiene la mayor importancia, ya que Nuevo León tiene muchos años sin contrapesos efectivos que demanden a los tres niveles y poderes del gobierno un comportamiento adecuado y buenos resultados.

 

Cuando Alberto Santos de Hoyos me invitó en 1978 a que fuese el director de CAINTRA NL, le pregunté: “¿qué orientación me da para tratar a los socios, gobierno, prensa?” Su respuesta fue tajante: “use su criterio y no pregunte, actúe”.

 

Entonces también tuve la fortuna de contar con el valioso apoyo como mentor de don Ricardo Margáin Zozaya, brazo derecho en lo político y social de don Eugenio Garza Sada, quien la primera recomendación que me hizo fue: “aunque usted es el director de la cámara de los industriales, su deber no es ayudarlos. Mientras no se les estorbe, ellos no requieren ayuda alguna, así que dedíquese a cumplir la verdadera misión de la cámara, que es la de ser un contrapeso a los excesos de poder del gobierno”.

 

Y así, con el franco apoyo de los excelentes presidentes de este importante organismo con los que tuve el privilegio de colaborar, con un gran equipo de trabajo y en coordinación con los directores de Canaco y Coparmex, formamos un gran frente para trabajar con el gobierno en la búsqueda del bien común y para contenerlo cuando veíamos malas prácticas del mismo.

 

Aun cuando hoy existen seis organismos del sector privado en Nuevo León, en lo que va del presente siglo los trabajadores que representan y sus familias han estado viviendo un franco deterioro de su nivel y calidad de vida, a causa principalmente de los malos gobernantes que hemos padecido.

 

El actual gobierno del estado, en su arranque en el 2015 “adoptó” el programa de trabajo que le propuso el Consejo Nuevo León, que contiene las mejores prácticas de gobernanza en el mundo, salvo que éste se quedó solo en la propuesta porque dicho organismo, ni mide ni mucho menos exige buenos resultados, y al final de la presente administración estatal solo vemos parálisis y destrucción.

 

Los hechos en Nuevo León están a la vista y son irrefutables, porque en orden de importancia, si empezamos por la justicia, el propio Fiscal del Estado indica que hoy el nivel de impunidad es del 97%, o sea que solo el tres por ciento de los delitos se castiga. La seguridad cada día está peor y con el riesgo de volver pronto a los altos niveles que tuvimos en el 2010.

 

El transporte público es el peor de México por caro, lento e incómodo, estimándose que la pérdida de tiempo les representa a los usuarios 12 mil millones de pesos anuales.

 

En cuanto al medio ambiente, Monterrey es la ciudad más contaminada de América, y si nos vamos a los servicios públicos que pagan los trabajadores como parte de su salario, como dice un buen amigo, “si quieres conocer el infierno de Dante, ve a consultar al IMSS”.

 

Con respecto al Infonavit nadie puso un freno a la construcción de vivienda muy alejada del lugar de trabajo de las personas, por lo que hoy en el estado hay 50 mil casas abandonadas. Lo extraño es que los organismos privados tienen asiento en los consejos de estos y otros organismos públicos.

 

Mencionamos que tenemos una generación perdida porque hay un vacío de liderazgo gravísimo, posiblemente por lo que dijo el fundador de Dubái: “tiempos fáciles generan hombres débiles y hombres débiles generan tiempos difíciles, lo que a su vez genera hombres fuertes”.

 

Como botón de muestra tenemos el hecho de que uno de los partidos políticos más importantes del estado no encuentra entre varios millones de ciudadanos un candidato a Gobernador y esto lo obliga a pedirlo prestado a otras fuerzas políticas.

 

Años atrás las fuentes de líderes que muchas veces alimentaban a los consejos de las cámaras empresariales eran entre otros organismos muy activos como los Sembradores de Amistad, Rotarios, Club de Leones, USEM, IMEF, y los Colegios de Profesionistas. Si hoy los ven por ahí nos avisan por favor.

 

Aunque actualmente es muy loable la labor que realizan los organismos fuera del paraguas del llamado G-10, como la ANEI, Vertebra y Redes Quinto Poder, es indispensable que los organismos privados se replanteen su verdadera misión porque nos urge contar con contrapesos efectivos.

 

Y, por último, hay que tener muy presente que con el gobierno no se valen acuerdos y convenios, ya que al gobierno solo lo mueve la acción mediática. Así que a salir todos de nuestra zona de confort y atorarle con todo en bien de Nuevo León y del país.