Por: Mario Alberto Palacios
El candidato a la alcaldía de Monterrey, Adrián de la Garza Santos, negó las más recientes acusaciones en su contra por presuntamente contratar a una empresa fantasma en una de sus gestiones al frente de la ciudad.
De la Garza Santos aseguro que esta acusación no era sino parte de la guerra sucia impulsada desde palacio de gobierno, porque va subiendo en las encuestas sobre la preferencia electoral.
El aspirante de la alianza “Fuerza y corazón por Nuevo León”, reiteró que enfocará su esfuerzo, actitud y su campaña en propuestas para resolver los problemas de la gente de Monterrey.
“Yo estoy limpio, no tengo ningún amparo, no voy a promover ningún amparo ¿por qué?, porque siempre he ejercido mi función de forma responsable, y, sobre todo, de forma correcta”, sentenció.
Afirmó que todo lo que se argumenta en la denuncia no tiene fundamento “Es falso todo, no presentan ninguna prueba, yo no estoy amparado ni me he amparado nunca… dejemos que sigan envueltos en la estrategia de generar desconfianza y cosas oscuras que es lo único que saben hacer, nosotros a trabajar que es lo que la gente necesita”.
Anticipó que seguirán las acusaciones infundadas en la medida que él suba en la preferencia del electorado, y eso sucede porque la gente de esta capital sabe que él sí puede resolver, mientras que otros prometen y no cumplen, no saben gobernar y se dedican a usar las redes sociales para manchar su carrera de más de 25 años como servidor público.
“Toda mi administración está pulcra, todo se revisó en su momento por las autoridades que tenían que revisarlo, y todo el sistema financiero y de gasto de Monterrey no tuvo ninguna observación y ningún problema, es decir, todo está correcto”, recalcó.
“Al final de cuentas estamos tranquilos, estamos trabajando, repito, nunca me he amparado como el gobernador sí lo ha hecho, ni me voy a amparar porque nunca he hecho nada malo, no tengo nada que esconder y ellos sí, porque ellos no salen a responder, yo quisiera que el gobernador saliera y agarrara el micrófono y le respondiera a la prensa, pero ¿les digo una cosa?, no lo va a hacer, ¿por qué?, porque ellos sí son culpables”.












