Por: El Visor
ADVERTENCIA
No conforme de haber puesto al sistema judicial federal patas para arribar con la elección de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia, un modelo que supuestamente democratizará la administración e impartición de justicia en México, Morena quiere todo el pastel bajo su control.
Luego de lograrse un avance sustancial en el país para que las fiscalías, antes llamadas Procuradurías de Justicia, se convirtieran en autónomas y ya no fueran controladas por los gobernadores y, en el caso federal, por el presidente de la república en turno, a fin de eficientizar las investigaciones de todo tipo de delitos, ahora la Cuarta Transformación quiere hacer un salto al pasado.
Ya lo dijo el senador Waldo Fernández: hay la intención del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum de echar abajo la autonomía de las fiscalías, para que de nueva cuenta estén bajo las ordenes del gobernador en turno.
Aunque aún no hay una iniciativa formal presentada, el senador afirmó que ya se encuentran en mesas de análisis dentro de la coalición, es decir, Morena, el Verde Ecologista y el Partido del Trabajo, evaluando los posibles alcances de un cambio que implicaría revertir una de las reformas constitucionales más relevantes en materia de procuración de justicia de los últimos años.
La escusa es que el actual modelo de Fiscalías autónomas ha derivado en conflictos políticos, parálisis institucional y falta de resultados, particularmente en estados como Nuevo León, donde hizo énfasis en que la disputa por el control de la Fiscalía generó un rezago en la impartición de justicia.
El morenista puntualizó que de aprobarse esta reforma, no se afectaría el mandato de los fiscales actuales, ya que terminarían su periodo, y sería el Ejecutivo estatal quien retomaría la facultad de enviar una terna al Congreso, como se hacía antes de la autonomía.
El congresista recordó que incluso sectores de la oposición, durante el reciente debate sobre la reforma al Poder Judicial Federal, reconocieron que las Fiscalías autónomas no han rendido cuentas de manera efectiva a la ciudadanía.
OJO: ¿ADIÓS A LA BONANZA ECONOMICA DE NUEVO LEÓN?
La advertencia no debe ser pasada por alto.
En los círculos empresariales de alto nivel ya se prendieron las alarmas ante el riesgo inminente de que la recesión económica ya este tocando las puertas de Nuevo León:
Primero fue la suspensión temporal con riesgo de convertirse en cancelación total de la llegada de más inversión extranjera al estado, empezando con Tesla y su gigafactoria de Santa Catarina, ante la guerra comercial emprendida por los Estados Unidos contra México.
Después se le sumaron mas de 70 mil despidos de trabajadores formales de enero a mayo de acuerdo al reporte del Instituto Mexicano del Seguro Social, y ahora el sector patronal lanza una señal más de riesgo.
Durante el primer trimestre de 2025, Nuevo León registró una disminución de -22% en el número de personas empleadoras, lo que ha llevado a organismos empresariales como la Coparmex a plantear la necesidad de fortalecer el apoyo a las empresas y emprendedores en la entidad.
De acuerdo con un análisis del organismo empresarial, con base en cifras del INEGI, en el primer trimestre del año 97,471 personas dijeron ser empleadoras (patrones formales e informales) en el estado, mientras que en el mismo periodo del 2024 sumaban 125,586.
Además, en el primer trimestre el número de personas que laboran en la entidad, tanto formales como informales, disminuyó en 53,526.
Cecilia Carrillo López, directora de Coparmex Nuevo León, lo atribuyó a “la desaceleración de la economía, pues los negocios ya tienen dificultades para su sostenibilidad, por un lado, y por otro, tampoco hay incentivos para la apertura de más nuevas empresas”.
Esto significa “una pérdida de miles de empleos”, agregó Carrillo López, y urgió a las autoridades a implementar políticas públicas que apoyen a los sectores productivos.
La bonanza presumida por el gobernador Samuel García pende de alfileres.












