Nueve años después de la masacre de 44 reos en el Cereso del Apodaca uno de los principales implicados en este hecho sangriento que marcó la historia de Nuevo León, fue recapturado en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Jonathan Jesús, ahora de 29 años, quien se encuentra ya internado en el mismo centro de reclusión escenario de esta masacre y donde se le procesa por el delito de homicidio calificado, fue detenido el pasado 20 de noviembre en la Colonia El Bosque, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, donde fue notificado por la orden de aprehensión por agentes ministeriales le notificaron una orden de aprehensión girada en el 2012.
En su resolución, el juez estableció que se aportaron pruebas suficientes para determinar la presunta participación de Jonathan Jesús en la masacre de 44 reclusos, ocurrida el pasado el 19 de febrero de 2012,en complicidad de David Alejandro y Mauricio, ya detenidos y de un cuarto implicado, quien se encuentra prófugo.
Dentro del expediente que se inició en febrero de 2012 se encuentra asentado que el día 19 de febrero, cerca de las 01:30 horas, Jonathan Jesús estaba internado en el Centro de Reinserción Social Apodaca y en complicidad con otros reclusos, ligados a un grupo delictivo se reunieron y acudieron a la caseta del ambulatorio Delta del centro penitenciario para quitarle las llaves de los ambulatorios a un celador, pues tenían planeado sacar a integrantes del grupo delictivo antagónico y asesinarlos.
Después abrir la celdas del ambulatorio Delta, comenzaron a sacar en grupos a los internos y los trasladaron hasta un patio, donde fueron agredidos por otros reos con piedras, palos y objetos punzocortantes hasta privarlos de la vida, acción que duró más de 5 horas.
Tras el asesinato de las 43 personas, el ahora detenido y sus tres cómplices, junto con otros 32 internos, misteriosamente burlaron la seguridad del Cereso de Apodaca y lograron darse a la fuga y ahora nueve años después detuvieron a uno de los iniciadores de ese hecho y falta por detener a uno más. En aqueo entonces las autoridades de Nuevo León dirigidas por el entonces gobernador Rodrigo Medina de la Cruz ejecutaron órdenes de aprehensión contra 21 de los 34 ex custodios del Cereso de Apodaca, vinculados a la peor masacre ocurrida en un centro penitenciario de México y la fuga de otros 36 reos.












