Por: El Visor
GOBIERNO DE NUEVO LEÓN SE QUEDA SIN DINERO
En su mundo de fantasía, en la que no solo ganaba la presidencia de México sino que imponía a su esposa como alcaldesa de Monterrey, y en el camino borraba del mapa político electoral al PAN y PRI Samuel García Sepúlveda violentó toda ley posible con tal de imponer su voluntad.
Crédulo de que su buena estrella como el gobernador más joven de uno de los estados más desarrollados y progresistas de México le brillaría en todo lugar, todo el tiempo y ante cualquier circunstancia, el ex senador no hizo bien su tarea en materia económica pese a ser experto fiscalista.
El emecista consideró que, ganando ya sea él o Jorge Álvarez Maynez la presidencia del país, o bien, que su acercamiento con las corcholatas, principalmente Claudia Sheinbaum, los respaldos en materia presupuestaria lloverían a cubetazos nada más ganando Morena los comicios federales del 2 de junio, el petardo le estalló en la cara.
El negarse a acordar con los diputados del PAN y PRI los presupuestos de egresos del 2023 y 2024, empecinado en no repartirles a los alcaldes, entre ellos los de MC, una bolsa de más de 2 mil 500 millones de pesos de recursos federales, lo llevó a dejar que su gestión tuviera acceso a los fondos necesarios tanto para la operatividad diaria de la burocracia, como la financiación de grandes obras.
Peor aún, García se creyó su propia mentira de que construiría las líneas 4, 5 y 6 del sistema Metro sin apoyos económicos de la Federación, ni tampoco de que no se contraría deuda pública con la banca comercial o con la banca de desarrollo.
Su petición al Congreso, que no le será aprobada por la mayoría de los legisladores, de que se le autorice contratar prestamos por más de mil millones pagaderos en 30 años, echaba abajo su discurso envalentonado y pendenciero de que cuando terminara su sexenio, no hipotecaría los futuros ingresos del Estado como lo hicieron otros gobernadores.
Con pena ajena, el secretario estatal de Movilidad e Infraestructura, Hernán Villarreal, dio la cara a los medios de comunicación para aceptar lo que no se quería aceptar, el fracaso del Estado en la ejecución de las líneas 4 y 6 del Metro por falta de fondos, las cuales contra lo que el mandatario quería, no estarán listas ni para el Mundial de Futbol 2026, y quizás para el 2027 cuando concluya su periodo Samuel García.
A como va, si entre Jaime Rodríguez y Rodrigo Medina tardaron seis años en concluir la mini línea 3, con dos se tardarán 12 años.
EL AÑO DE HIDALGO… QUE NADIE DEJE ALGO.
Poco a poco se va conociendo la magnitud del desfalco que varios ex alcaldes, no solo de municipios metropolitanos sino de las zonas sur y norte de Nuevo Leon, hicieron de las arcas públicas, a grado tal que ni para los sueldos de la primera quincena de octubre hay.
San Pedro Garza García, Guadalupe, Cadereyta Jiménez, García y Monterrey, donde hubo relevo de autoridades municipales dan cuenta día a día del saqueo que hicieron los funcionarios anteriores en direcciones y secretarias municipales. Vayan, como dicen, ni para el papel sanitario dejaron un peso.
El panista Mauricio Fernández ya advirtió que irá por la vía penal contra los excolaboradores de su antecesor, el independiente Miguel Treviño de Hoyos no sólo porque desapareció toda la información de las computadoras de todas las áreas municipales, en un saqueo virtual para que no se conozca el estado que guarda el municipio “mejor administrador de México”.
No es el único: Adrián de la Garza hará lo mismo porque no esta conforme, sino muy molesto de cómo LUis Donaldo Colosio manejó las finanzas regias; y en Guadalupe, Héctor García ya acabó con la luna de miel, o sea, el plazo de gracia conferido a la ex alcaldesa Cristina Díaz para empezar a denunciar la ordeña de las arcas municipales.











