octubre 17, 2026 11:45 am
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Por: El Visor

UNIDAD Y FELICIDAD DE MORENA Y SUS CORCHOLATAS POR DECRETO PRESIDENCIAL

La breve visita de Claudia Sheinbaum Pardo para ofrecer una replica de su segundo informe de gobierno, más que mostrar músculo y la fortaleza de la figura presidencial, evidenció la fragilidad en Nuevo León de las estructuras de Morena y sus partidos aliados, el del Trabajo y Verde Ecologista.
Aunque la línea federal fue total apoyo de las estructuras de la Secretaría del BIenestar y de los simpatizantes de la Cuarta Transformación, todo bajo una total discreción para evitar las críticas por el acarreo, la movilización fue menor a la exigida.
Si bien el ambiente parecía de fiesta en el la Explanada de los Héroes, el desempeño de los grupos políticos, cada uno tratando de llevar agua a su molino el interés estuvo mas en hacerse notar con miras en el reparto de posiciones y candidaturas, que arropar y respaldar a la Presidenta.
Vaya, hasta el desánimo se notaba en las porras y coros de respaldo a la Jefa del Ejecutivo y la también jefa del partido oficial.
Frialdad total pues.
UNA GOLONDRINA NO HACE VERANO…. UNA FOTO CON LA PRESIDENTA NO GARANTIZA CANDIDATURA
Todas las corcholatas que buscan la coordinación estatal de los comités de Defensa de la Soberanía Nacional y la Cuarta Transformación y, con ella el pase directo a la candidatura de Morena al gobierno de Nuevo León estuvieron en el acto de respaldo a Sheinbaum.
Aunque son seis, cinco estuvieron en primera fila o casi, cercanos a la mandataria federal muy juntitos, y otro, separado decenas de metros, mezclado también entre los asistentes que acudieron a ver y escuchar el mensaje de la primera mujer presidenta del país.
Felipe de Jesús Cantú fue quien se separó de los otros aspirantes, para hacer su chamba de promoverse y tomar baño de pueblo, a unas horas días de darse a conocer quien se quedará con el boleto de hora a la candidatura morenista.
Mientras tanto, los otros cinco candidatos como si fueran uno solo, trataron de acallar las voces, más bien los gritos de advertencia de que el divisionismo en el movimiento guinda no solo es una ilusión óptica, sino la cruda verdad.
Ahí estaban en primera fila tres mujeres, Clara Luz Flores, Tatiana Clouthuer y Judith Díaz, junto a Waldo Fernández y Andrés Mijes. Todos sonrientes, todos celebrando, Todos como si fueran una única familia feliz, en plena unidad, fraterna y sin recelos ni odios.
Se tomaron fotos con cuantos simpatizantes se les acercaban, repartiendo besos y abrazos y sonrisas, bromas y buenos deseos.
También las corcholatas compitieron por ver cuál de los cinco se sacaba la mejor foto con la mera mera Jefa del Movimiento, con la señora Presidenta y digan lo que digan y hablen de encuestas, independencia y autonomía de Morena para designar candidaturas, será el fiel de la balanza a la hora de imponer candidatura.
Pero el aparecer en selfies y videos en las redes sociales apapachando a Sheinbaum, mostrando felicidad al ser reconocidos y llamados por su nombre, o al momento del abrazo, el apretón de manos, o el beso en la mejilla no garantiza el pase directo a la candidatura.
Las tres aspirantes y los dos aspirantes presumieron su cercanía con la lideresa moral del partido guinda, todos desviviendose en elogios y apoyos, a sabiendas de que al final de la semana cuatro, o más bien cinco por aquel quien no se tomó la fotos con la mera mera, quedarán descartados para poder suceder a Samuel García en Palacio de Gobierno.
Habrá que esperar si las carcajadas y la felicidad mostrada en esta “fiesta de la Soberanía” no se traducen en lágrimas de frustración, o peor en repudios y odios, con la posibilidad de traiciones y venganzas hacia el partido que no confío en ellos o ellas.
El tiempo pondrá a cada uno y cada una en su lugar.
Solo es cuestión de esperar.

PARA NO AMARGAR EL ESPECTÁCULO, ENCIERRAN A SAMUEL GARCÍA
Para un ególatra, megalómano y narcisista como es Samuel García, el que no haya podido compartir el escenario con la presidenta Claudia Sheinbaum es su peor pesadilla,
Lo más feo para el gobernador emecista es que impedir salir al temple, afuera del Palacio de Gobierno donde despacha desde hace casi cinco años, no fue una petición sino una orden directa de la propia Presidenta, a quien él presume como si fuera su amiga, su protectora, su hada madrina.
Claudia no es Andrés Manuel López Obrador, a quien el nuevoleonés aseguraba que era su protector, su tabla de salvación y su amigo personal.
Durante los últimos tres tres años del gobierno del tabasqueño ese fue el gran mito, la leyenda entre la clases política de que pese a todas las cosas malas, los yerros, las pifias, transas e ilegalidades en que un día sí y al otro también, Samuel incurrïa como si fuera su principal propósito desprestigiar y ensuciar la investidura de gobernador, Palacio Nacional le borraba todo pecado y lo cuidaba ad infinitum.
Pero todo cambió: hace un año, en la presentación en la Explanada de los Héroes de su primer informe, Claudia paró en seco los abucheos y exigencias de renuncia contra Samuel coreados por miles de asistentes, si bien la mayoría morenistas, también hechos por ciudadanos e incluso, por empleados estatales obligados a asistir el mitin.
Ahora, para que no le arruinaran su fiesta, mucho menos tener que volver a defender lo indefendible del controvertido emecista, el Gobierno federal decidió esconderlo, mantenerlo encerrado durante todo el evento, alejado del repudio popular.
Tenerlo enclaustrado, bajo vigilancia para que no saliera de su encierro, parece un presagio, un aviso de lo que el futuro y la política a la mexicana, le espera a quien ya se considera el peor gobernante de la historia moderna de Nuevo León.
Pal baile vamos,