Por: El Visor
LAS LECCIONES DE LA ELECCION EN COAHUILA: 1.- PRI GANÓ SOLO UNA BATALLA LOCAL
Sí una golondrina no hace verano, ganar solo una batalla local no implica ganar una guerra.
El ánimo triunfalista de la dirigencia nacional del PRI de haber derrotado a Morena en Coahuila, es un espejismo, una ilusión que pretende venderle a sus militantes y simpatizantes que están a un paso de recuperar la Presidencia de la República y el poder total en México.
Los comicios para diputados locales con la totalidad de los 16 distritos ganados y, con ello el control del Congreso del Estado, apenas permitirá al gobernador priista Manolo Jiménez, trascender la segunda mitad de su sexenio sin sobresaltos ni trabas de la incipiente oposición.
Pero hasta ahí.
Vamos, usando el argot futbolístico de moda, el PRI ganó un campeonato local, pero no el regional ni mucho menos el nacional.
Que ahora se ponga al mandatario coahuilense como el héroe, el nuevo mesías tricolor y presidenciable en el 2030, es un sueño guajiro.
Las condiciones en que el PRI pudo hacerse con el carro completo se deben a varios factores, todos ellos locales muy ajenos a la realidad política y social del resto del país.
En Coahuila por casi tres sexenios, primero con los hermanos Moreira como gobernadores y después emulador por su discípulo, el actual mandatario Manolo Jiménez, ex alcalde de Saltillo y quien aprovechó los recursos públicos para poder consolidar su administración repartiendo apoyos sociales, generando obra pública y cercando, asfixiando a la Oposición.
Así, sin oponentes y con un gobierno federal que en el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, primero y después en el Claudia Sheinbaum, no pudieron romper el férreo control priista sobre los programas sociales, por mas millones de pesos invertidos directamente.
Jiménez primero se deshizo, de la alianza con el PAN que en el 2024 apenas pudo rescatar para el PRI algunas diputaciones federales frente a la maquinaria electoral de Morena.
Bien aprendida la elección de que aliarse con los panistas, sus viejos enemigos, seria perjudicial para su proyecto, jugó a engañar a sus lideres para obligarlos a que el PAN fuera el que tronara la coalición y no el PRI, el cual se fortaleció como la mejor opción política para los coahuilenses.
Hasta ahí.
2.- ACCIÓN NACIONAL HERIDO DE MUERTE
Si la derrota en Coahuila fue dolorosa para los militantes y simpatizantes panistas, es mas una vergüenza a nivel nacional para el PAN, el cual desde que ganó la presidencia en 2000 con Vicente Fox, primero, y después Felipe Calderón, empezó a cavar su propia tumba.
Sin crear nuevos cuadros y liderazgos locales, regionales y nacionales, enfrascado en disputas internas entre los distintos grupos, los panistas del bloque norteño, desde las dos Baja Californias, pasando por Chihuahua y Coahuila, hasta llegar a Nuevo León y Tamaulipas, contra los del Bajío, Guanajuato, Queretaro y CDMX, todos ellos soberbios y prepotentes, ocasionaron la debacle que los llevó a perder frente a Enrique Peña Nieto, en el 2021, y después contra Morena en 2018 y 2024.
Peor para el PAN que pretendió frenar y desaparecer a quien denominó como el peor enemigo de México, no solo dejó ee combatir a su viejo enemigo por el cual nació hace casi 100 años, el PRI con el que tristemente se coaligó para postular a la presidencia a Xóchilt Gálvez, un fracaso electoral que en Coahuila cobró la factura mas reciente.
Jorge Romero y los liderazgos fácticos del panismo están ahora en la disyuntiva de las elecciones intermedias del 2027, si sea alianza con el PRI para las 17 gubernaturas en disputa además del control de la Cámara de Diputados, o se la juegan solos.
Es una disyuntiva seria, ya que podrían lo mismo salir fortalecidos o perder mas, y encaminarse a la extinción.
Si se pensaba que el PRI sería el primero en desaparecer, el PAN es ahora el que está en riesgo de extinción.
3.- EL PEOR ENEMJGO DE MORENA SON LOS MORENISTAS
Partiendo de que Andrés Manuel López Obrador construyó de la nada el Movimiento de Regeneración Nacional el sólo desde sus bases, y de que por su arrastre dos veces se ganó la Presidencia de México, decenas de gubernaturas, alcaldías y congresos locales, se debe aceptar de que sin él, Morena se resquebrajara hasta desaparecer.
Claudia Sheinbaum lo sabe y muy bien, y aunque intente quitarse la sombra del Caudillo, aun lo necesita para poder controlar el brazo electoral de su gobernó.
Pero ladina como es la presidenta, poco a poco a empezado a desprenderse de los lopezobradoristas, lo mismo acusándolos de todos los males, y exhibiendo todos sus pecados.
Por ello dejo que en Coahuila Morena y los anteriores lideres del partido, Andrés Manuel López Beltrán “Andy” y Luisa María Alcalde, fracasaran feamente en las elecciones de diputados locales, al elegir malos candidatos, fallando en la integración de la estructura electoral y generando no solo división entre los morenistas, sino el desapego de la ciudadanía.
Los pleitos entre grupos y tribus de Morena, entre quienes le deben lealtad a El Peje y quienes son aliados de Sheinbaum Pardo, son el pan de cada en día en todo el país, derivado de las ambiciones por controlar las estructuras del partido, a fin de posicionarse como candidatos a los diversos cargos que se disputarán el próximo año.
Morena ya vivió en Nuevo León guerras intestinas en el 2018 y mas en el 2021, lo que lo llevo a derrotas estrepitosas.
Ahora, la guerra sucia entre los seis aspirantes y, en cuanto salgan las convocatorias para alcaldías, diputaciones locales y federales, será las sanguinaria y dejara muchas heridas difíciles de sanar.
El fracaso electoral del vecino estado es el espejo donde los morenos nuevoleoneses deben de verse, para no repetirlos.







