Por: El Visor
EXHIBEN SUS MISERIAS: EMPATE TÉCNICO EN PLEITO ARREGLADO EN SENADO DE LA REPÚBLICA
Sino fuera patético y de risa, en un país en el que lo imposible parece ser lo más cotidiano, la trifulca en la que se vieron envueltos el vilipendiado Gerardo Fernández Noroña y no menos patético Alejandro Moreno, uno petista y otro priista, solo exhibió a México lo mas podrido de la política.
Ambos petulantes agregaron una mancha más a la deteriorada imagen del Senado de la República, una de las dos cámaras que integran el Congreso de la Unión y que, en teoría, representan a todos los mexicanos no solo elaborando las leyes federales sino porque deben ser contrapeso a los excesos del Poder Ejecutivo que ejerce el presidente en turno, que ahora por primera vez en la Historia recae en una mujer.
Fernández Noroña ejerció la presidencia de la mesa directiva del Senado de manera autoritaria, soberbia, prepotente y con ello generó un ambiente de odio hacía él, algo que por años le ha favorecido como activo combatiente de los gobiernos del PRI y PAN.
Pero como defensor de la administración del exmandatario Andrés Manuel López Obrador, el cual usó al petista como guerrillero durante su larga campaña por la Presidencia de la República desde que era líder del PRD, luego Jefe de la CDMX y sus tres campañas electorales, Noroña como es más conocido, contribuyó a la polarización del país con sus ataques a lideres políticos contrarios y empresarios.
El descredito lo alcanzó al fin, al sex exhibida su ostentosa, burguesa por usar sus propias palabras, forma de vida, con sus gastos millonarios en sus residencias y comidas, lo cual solo lo llevara al ostracismo social y político aunque tras de ser golpeado por un priista, lo califiquen sus seguidores de héroe de la democracia y el parlamentarismo.
Del presidente nacional del PRI, y a su vez líder de la mermada bancada de senadores priistas, todo se ha dicho, desde sus actos de corrupción cuando era gobernador de Campeche y la forma en que agandalló desde el 2019 la presidencia nacional del tricolor.
“Malito” Moreno ha logrado en seis años lo que muchos detractores del PRI buscaron por décadas: acabar con él y borrarlo del mapa electoral de México.
O cuando menos ponerlo al borde de la extinción. Cientos de miles de priistas, entre ellos exgobernador y exlíderes que por años defendieron la ideología y los ideales del Revolucionario Institucional, renunciaron y se fueron a otros partidos, entre ellos Morena, el PAN o Movimiento Ciudadano.
Y peor aun, los electores le dieron la espalda, al dejarlos marginados en algunos estados y con escasa representación en alcaldías, congresos locales o el Congreso de la Unión.
Si bien Moreno Cárdenas no fue el único responsable de que el PRI sea un muerto que sigue caminando, bien podría ser su sepulturero dentro de dos años en las elecciones intermedias del 2027.
Acusado de porro por la propia presidenta Claudia Sheinbaum, Alejandro Moreno obtuvo un premio inesperado: logró ganar tiempo para seguir al frente del otrora partido hegemónico por más tiempo, y además mantenerse al frente de la bancada senatorial.
Así, con su aura de defensor del priismo y, también “cobrando” venganza a puño limpio con lo más podrido de la Cuarta Transformación representado en el cuerpo y la imagen pública de Fernández Noroña, se alza como un héroe nacional, con derecho propio a seguir una cruzada contra el gobierno federal y Morena.
EL PLEITO POR GOBERNAR SANTA CATARINA Y EL FUTURO INCIERTO DEL ALCALDE JESUS NAVA
Los astros se están alineando en contra del camaleónico alcalde Santa Catarina, Jesús Nava Rivera, a quien le apodan el Judas Tricolor.
Militante por más de dos décadas del Partido Acción Nacional, el munícipe hizo su carrera política a la par de Víctor Pérez y Dionisio Herrera, quienes le dieron la oportunidad de ser funcionario menor en sus respectivas administraciones como alcaldes.
Después, su disciplina y fidelidad al grupo que lo apadrinó le permitió llegar a diputado local y de ahí saltar como candidato a la presidencia municipal, con un triunfo basado en una férrea estructura de militantes y simpatizantes albiazules.
El canto de las sirenas de Movimiento Ciudadano y apoyos millonarios del gobierno de Samuel García más la promesa de que le impulsarían su relección en el 2024, llevaron a Nava a traicionar al panismo y a sus amigos y ponerse la camiseta fosfo fosfo.
Pero quien traiciona una vez lo hará otra vez, y varias más.
A sabiendas de que no pertenecía al circulo intimo del mandatario y que solo era usado como peón y no alfil o torre en el juego de ajedrez político estatal, ya que en MC no lo ven como potencial para un nuevo cargo tras dejar la alcaldía, Jesús Nava nomás logró ganar para un trienio mas como alcalde, se brinco a Morena, subiéndose al carrito del partido y la marca ganadora.
Ahora, en vísperas de iniciar el segundo año de su mandato, Nava parece perder la buena estrella que lo iluminó por cuatro años como alcalde, ya que la Auditoría Superior del Estado le confirmó un presunto desvío de 500 millones de pesos en la cuenta pública del año 2022, lo cual, con los votos de los diputados del PAN, PRI, PRD y si se le suman los de Movimiento Ciudadano, lo llevará a enfrentar un juicio político que no solo lo destituiría sino lo llevaría a enfrentar cargos penales.
Las observaciones por 500 millones son por obras inconclusas, contratos que no se ven tangibles, contratos que ni siquiera existen o hasta ambulancias que ni siquiera están en el padrón de vehículos municipales.
La Auditoría Superior del Estado de Nuevo León (ASENL) detectó irregularidades graves en diversos pagos y obras irregularidades como pagos millonarios a empresas de servicios, tecnología y publicidad sin contratos, comprobantes ni evidencia de ejecución, lo que representa un riesgo grave al erario.
Asimismo, adjudicación de obras públicas sin cumplir requisitos técnicos ni permisos, donde se omitieron materiales esenciales y se realizaron trabajos sin autorizaciones previas, generando retrasos y posibles sobrecostos.
Nava es el único presidente municipal que se encuentra en la mira de los legisladores.







