Por: El Visor
AMLO Y CSG, LAS DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA DEL AUTORITARISMO Y LA SOBERBIA
Pueblo que no conoce su pasado, esta condenado a repetir sus errores.
Con 30 años de diferencia, el autoritarismo y la soberbia parecen unir las presidencias de Carlos Salinas de Gortari y Andrés Manuel López Obrador, dos animales políticos que a su manera han definido el destino de México tanto antes de ocupar el Poder Ejecutivo federal, como después de dejar el poder.
Aunque parecen ser dos individuos tan contradictorios, los dos son las dos caras de una misma moneda.
Uno, el priista fue formado desde su niñez en las esferas del gobierno y las clases económicas acomodas, al ser su padre ex secretario de Industria y Comercio y frustrado aspirante a la Presidencia, y el otro, simpatizante de la izquierda aun desde que militara en el PRI y después confundador del PRD y luego creador de Morena, han beneficiado/dañado a México a su estilo.
Ambos anhelan el poder hegemónico y, al tenerlo, buscan trascender más allá de su gestión y con ello perpetuar su influencia y el control de la nación, con sus redes de influencia, sus cómplices y beneficiarios.
Salinas de Gortari definió el rumbo que quería para el país desde que era secretario de Programación y Presupuesto en el sexenio del expresidente Miguel de la Madrid Hurtado, sentando las bases para la implantación del neoliberalismo como eje rector de las políticas públicas, la privatización de casi todos los bienes y empresas del Gobierno Federal, enriqueciendo más a los empresarios e inversionistas extranjeros, pero creando una amplia base de pobres beneficiarios de los subsidios y programas estatales a través de Solidaridad,
Su legado en lo económico sigue vigente, prueba de ello son el intocable sistema financiero y bancario, y el control de la economía nacional por las empresas internacionales que han comprado o se han asociado con los empresarios mexicanos, subordinándolos a sus deseos, convirtiendo a México en un paraíso para hacer negocios.
El famoso error de diciembre del 1994, cuando el peso sufrió su depreciación, la fuga de capitales, la quiebra de miles de empresas, la pérdida del poder adquisitivo de millones de familias, y un desempleo generalizado, fue la sentencia para el Partido Revolucionario Institucional, el cual después de tres décadas, sigue en agonía sin importarle a Salinas de Gortari ya que veía más al PAN como aliado y heredero del neoliberalismo, que a los priistas.
López Obrador, siendo militante priista estaba más inclinado a la izquierda reaccionaria, prueba de ello era su activismo político en la formación de bases de lucha social que, al sumarse a Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, entre otros disidentes priistas en 1988, generaron la posterior fundación del Partido de la Revolución Democrática.
Ya en el PRD, del cual fue presidente nacional, el nativo de Macuspana mostró su lado radical al movilizar a millones en el país para oponerse a las políticas neoliberales que seguían impulsando desde la presidencia primero Vicente Fox Quesada y después Felipe Calderón Hinojosa.
Empecinado ocupar la silla presidencial, López Obrador se postuló tres veces al cargo, dos con el PRD y uno más con su proyecto personal, el Movimiento de Regeneración Nacional, hasta lograrlo en el 2018.
Ya con la sucesión presidencial en puerta, el Peje logró borrar al PRD, casi aniquilar al PRI y al PAN en conjunto, replegándolos apenas a unos cuantos estados en el territorio nacional, y minimizados en las dos cámaras que integran al Congreso de la Unión.
Ahora, el todavía presidente se apresta a asestar su golpe final, al lograr que en los últimos días de su gobierno se apruebe la reforma al Poder Judicial que obligaría a la designación de jueces y magistrados por el pueblo, vía la elección directa.
La venganza obradorista contra los jueces que por años la impidieron imponer su voluntad a todos, y contra todos.
EL ERROR DE SEPTIEMBRE, LA REFORMA AL PODER JUDICIAL QUE DAÑARÁ A MÉXICO
Esta reforma, que ya fue aprobada en lo general en el Senado de la República en donde Morena junto con el Partido Verde y el PT tiene mayoría calificada, sentara un grave daño al país, al supeditar de manera indirecta al Poder Judicial al Ejecutivo.
López Obrador con este golpe al equilibrio de poderes asumirá la responsabilidad histórica, pavimentándole el camino a su sucesora Claudia Shienbaum de tener bajo su mano a militares, jueces, empresarios, sindicatos, alcaldes, decenas de gobernadores, senadores y diputados dispuestos a cumplir sus órdenes y caprichos.
Sin una oposición real, fuerte y contestataria la influencia de Andrés Manuel en el próximo goierbo que inicia el 1 de octubre, será total. De ahí a revivir la Dictadura Blanda que por años se vivió con el PRI en el siglo pasado, será una realidad.
El error de septiembre, sencillamente será la daga clavada en el corazón del sistema democrático mexicano.











