EN LA OPINIÓN DE…
POR: EL OBSERVADOR…
Juegos Centroamericanos… y los políticos en competencia
Ahora que vivimos inmersos en el ambiente de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, no pude evitar imaginar que Aldo Fasci y Maderito ya comenzaron su propia competencia. No por medallas deportivas, sino por la candidatura a la alcaldía o, si la suerte les sonríe, a la gubernatura.
Lo primero que salta a la vista es el hambre que tienen por volver a la nómina del erario. Después de todo, una alcaldía garantiza por lo menos tres años de sueldo y una gubernatura seis; razón suficiente para que ya anden calentando, aunque sea con temas que difícilmente cambiarán la vida de alguien.
Mientras los atletas entrenan durante años para representar con dignidad a su país, algunos políticos parecen entrenar para dominar disciplinas muy distintas: el clavado sin agua, el salto de partido, la carrera de los reflectores y el maratón de declaraciones vacías.
No falta mucho para que empiecen a presumir un currículum lleno de «grandes logros», de esos que solo existen en los discursos de campaña. Habrá quien venda espectaculares clavados, otros presumirán brazadas históricas y alguno hasta querrá colgarse medallas que nunca ganó.
Pero cuando se revisa con calma su trayectoria, el panorama cambia. La experiencia real resulta bastante más modesta que la propaganda y el rendimiento político termina pareciéndose al de un corredor que arranca con mucho ruido, pero nunca alcanza al competidor que va al frente.
Porque en política, como en el deporte, las medallas no se entregan por posar para la foto ni por hacer ruido en las redes. Se ganan con resultados. Y de esos, algunos siguen esperando subir al podio.









