El cuerpo localizado dentro de un pozo en un terreno baldío del sector Barrio de la Industria, al norponiente de Monterrey, correspondería a Brithany Nahomy, una adolescente de apenas 15 años reportada como desaparecida desde el pasado 26 de enero en la colonia CROC.
De acuerdo con información preliminar, la menor fue localizada envuelta en bolsas plásticas y presentaría al menos un impacto de bala.
Las primeras investigaciones apuntan a que el presunto responsable es José, de 16 años de edad, alias “Patines”, quien aparentemente mantenía una relación sentimental con la joven.
Según la indagatoria, el adolescente habría privado de la libertad a Brithany por un tiempo aún no determinado antes de asesinarla. Tras el crimen, envolvió el cuerpo, consiguió pico, pala y una carretilla, sacó los restos a la calle y literalmente paseó el cadáver por varias cuadras hasta elegir el punto exacto donde cavó un pozo para enterrarla en un baldío de Ciudad Solidaridad.
Después, regresó a su vida normal.
Desde el reporte de desaparición, José figuraba como principal sospechoso. Agentes de la Fiscalía lo interrogaron en al menos dos ocasiones y lo mantenían bajo vigilancia, hasta que las evidencias se volvieron contundentes y lo obligaron a confesar, revelando el sitio donde había ocultado el cuerpo.
Elementos de la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas lograron su detención, mientras peritos realizan pruebas de ADN para confirmar oficialmente la identidad de la víctima.
“Yo fui la última que la vio”
En entrevista, Socorro, tía de Brithany, relató que la menor le avisó a su madre que saldría rumbo a casa de su novio únicamente para dejarle una chamarra.
“Ella le dijo a mi hermana que iba a dejarle una chamarra y regresaba”, relató.
El propio novio confirmó esa versión: Brithany llegó, entregó la prenda y permaneció unos minutos en el lugar. Posteriormente, arribó una motocicleta, momento en el que el joven le dijo a la menor: “Ya me voy, porque ya llegó mi hermano”, y se retiró.
Desde entonces, Brithany no volvió a casa.
Socorro aseguró que ella fue la última persona de la familia en verla con vida.
Tras conocerse el hallazgo del cuerpo, familiares acudieron de inmediato al sitio del pozo, donde se desplegó un fuerte operativo ministerial.
De manera paralela, autoridades catearon el domicilio donde la menor fue vista por última vez, además de otros inmuebles, en busca de más pruebas que fortalezcan la carpeta de investigación.
El presunto feminicida permanece bajo custodia, pero por tratarse de un menor enfrentará un proceso especial para adolescentes, lo que podría derivar en una sentencia reducida, situación que ha generado profunda indignación social.
Por ello la tía de la menor pidió justicia para su sobrina y que no porque sea menor de edad lo vayan a dejar salir pronto de la cárcel y regresa a hacer lo mismo con otras muchachitas.
Hasta el momento el padre y el abuelo de la menor fueron citados al Servicio Médico Forense para que identifiquen los restos humanos de Nahomi.











