Luego de que en ese domicilio se consumara uno de los crímenes dobles más sonados de los últimos años por las víctimas y lo complicado que resultó, y tras obtener sentencia definitiva el responsable, la vivienda donde se llevó a cabo el trágico suceso empezó a ser demolida.
Se trata de la vivienda donde habitaba la familia de apellido Peña Coss, cuya hija mayor de nombre Erika, sostenía una relación amorosa con un joven de nombre Diego Santoy Riverol.
Todo pareciera representar una historia normal, pero en la casa marcada con el número 2909 de la calle Monte Casino en el segundo sector de la colonia Cumbres de Monterrey, se cometió uno de los más arteros crímenes.
El 2 de marzo del 2006 Diego Santoy acabó con la vida de los hermanitos de Erika, (a quien hirió en el cuello) Erik Azur de 7 años y María Fernanda Isthar de apenas 3 años, al primero asesinó con un arma punzocortante y a la segunda la asfixió, luego de sostener una discusión con su novia en su domicilio.
Tras estos hechos, Diego, huyó del estado y días más tarde fue ubicado y capturado en el estado de Oaxaca, en ese entonces estaba acompañado de su hermano Mauricio quien le ayudaría a atravesar la frontera sur para que escapara de las leyes mexicanas, sin embargo, esto no lo pudieron concretar.
Tras muchas diligencias finalmente un juez lo sentenció a poco más de 110 años de cárcel, decisión que fue apelada por la defensa y el pasado mes de marzo se le concedió una reducción hasta quedar en 71 años, 7 meses y 27 días además del pago de una sanción por 350 mil pesos por reparación del daño.
Diego Santoy se encuentra actualmente en el penal de Cadereyta.
En todo este tiempo, tanto la madre como un hermanito más y la propia Erika decidieron mudarse de casa aparentemente a los Estados Unidos mientras la casa quedó en completo abandono.
Con el paso del tiempo, la casa fue vandalizada quedándose sin protectores ni ventanas representando un grave riesgo para los habitantes del sector.
Hoy a más de 15 años de aquel doble crimen, con una familia desecha y desterrada y el responsable cumpliendo su sentencia en la cárcel, la vivienda donde habitó una familia de manera placentera, hoy se da carpetazo final a este trágico acontecimiento, con su demolición.














