Por: El Visor
CAMBIOS DOLOROSOS PERO NECESARIOS: EL REACOMODO DEL GABINETE ESTATAL
Ahora que ya cuenta con el presupuesto, es decir, los dineros suficientes para continuar la ejecución de los programas sociales y las obras públicas que hasta la semana pasada están detenidas y a punto del colapso técnico, el gobierno de Samuel García Sepúlveda deberá entrar en una nueva fase.
Aplazado por varios meses, desde antes de las elecciones de junio del 2024, el reacomodo del gabinete de colaboradores del mandatario estatal, ese que se supone debe de orientar y dirigir las acciones gubernamentales en beneficio de la ciudadanía.
Bueno, eso dice la Constitución Política del Estado y sus leyes. En la práctica, casi al margen del límite legal, quienes ejercer el poder público que las y los ciudadanos les conferimos mediante el voto que se emite cada seis o tres años, hacen lo que quieren ya sea por intereses políticos, personales o simplemente por meros caprichos.
Ahora, Samuel García deberá empezar a cambiar a sus colaboradores, aquellos que por diversas cuestiones y procederes anteriores, no le son funcionales en lo operativo y lo político para darle continuidad a su proyecto de gobierno.
Entre los funcionarios y funcionarias que podrían ser destituidos, o bien para usar términos más diplomáticos, renuncien a sus cargos están el secretario general de Gobierno, Javier Navarro Velasco, altamente cuestionado por la forma en que se desempeñó en el pleito con la Oposición políca.
También han sido duramente criticados la secretaría de Administración, Gloria Morales Martínez y la secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental, María Teresa Herrera Tello, la primera por la forma errónea en que se ha conducido con el uso operativo de los recursos públicos, principalmente en el pago a proveedores; y la segunda por permitir una serie de graves irregularidades, que son consideradas como sinónimos de corrupción.
MEDIO AMBIENTE, SEGURIDAD PÚBLICA Y MOVILIDAD, LAS ÁREAS MÁS AFECTADAS
Los altos niveles de contaminación ambiental, la violencia criminal que ubicaba a Nuevo León un día si y otro también con los números más altos de homicidios a nivel nacional, y la eterna crisis del transporte público de pasajeros son los más graves problemas sin solución que enfrenta el gobierno emecista.
En cada una de estas tres áreas se supone que hay expertos y se han invertido miles de millones de pesos sin resultados inmediatos ni a mediano plazo, debido a caprichos y venganzas políticas, sumadas a la incapacidad de entender que la realidad diaria es muy diferente a los análisis en powerpoint e Inteligencia Artificial.
Organizaciones civiles y empresariales han exigido en privado y en público la renuncia o destitución de los secretarios de Medio Ambiente, Alfonso Martínez Muñoz, de Movilidad y Accesibilidad, Hernán Villarreal y de Seguridad, Gerardo Escamilla Vargas.
Martínez Muñoz fue el primer secretario de Medio Ambiente, quien después fue bajado al nivel de subsecretario para dejarle el cargo a Félix Arriata, un contador amigo personal del gobernador y quien no sabía nada del cargo pero fue promovido para darle el fogueo político que lo llevaría a la alcaldía de Santa Catarina.
Hernán Villarrea por su parte, pese a ser considerado por muchos como el mayor experto en movilidad y transporte público, se ha mantenido solo por ser el operador político y su eterna amistad con el mandatario, incluso a grado tal de coordinarle a su esposa, Mariana Rodríguez, la campaña a la alcaldía de Monterrey la cual perdió.
Si realmente Samuel quiere trascender y no pasar como el peor gobernador de la entidad, incluso superando en fracasos a su antecesor Jaime Rodríguez, deberá de hacer los ajustes necesarios a su círculo cercano de colaboradores.
Solo es cuestión de tener el valor de hacerlo necesario.











